Jinetes en la tormenta

DIEGO A. MANRIQUE, Jinetes en la tormenta
 

LIBRO (2013)

DIEGO A. MANRIQUEJinetes en la tormenta

Espasa

A pesar de sus estudiadas dosis de escepticismo, entre la fina ironía y la inteligente astucia para no definirse más de lo necesario, Diego A. Manrique se ha hecho merecedor del título de mejor cronista musical español de todos los tiempos. En un solo párrafo, en unas cuantas líneas, es capaz de mostrar a la perfección las cualidades positivas y negativas de casi cualquier artista. En un equilibro magistral de información y opinión, su escalpelo disecciona lo más relevante y lo más escandaloso con la medida justa de ingenio periodístico.
Reconocido como un auténtico maestro desde su eclosión en la crítica musical en castellano hace cuatro décadas (en ‘Triunfo’, 1972), este libro fundamental demuestra el porqué de su reinado. No obstante, esta recopilación de artículos para ‘El País’ tiene tres defectos (menores): su fea portada, su poco original título y, por lo general, la no datación de las piezas seleccionadas. Ante la avalancha y derroche de buen gusto clásico que aquí exhibe, no contabilizaremos como cuarto defecto (mayor) los elogios a Bebe, Fito y Sabina.
Por el contrario, posee infinitas virtudes. Con su caudal de información exhaustiva, pero no abrumadora, esta especie de best of de Manrique es una de las mejores guías posibles para iniciarse en los cimientos del rock y sus músicas asociadas. “Jinetes en la tormenta” (con sus bloques temáticos dedicados a negros, heterodoxos, estrellas, españoles, latinos y curiosidades) es también una nueva prueba, ya irrefutable, de las dotes didácticas de un sabio de la música. Poseedor de la información que realmente importa, Manrique siempre ha sabido transmitirla sin caer en lo farragoso. Y en esta obra se hace todavía más evidente su vocación de profesor enrollado con ganas de contagiar su conocimiento por las cosas que le entusiasman. Estas crónicas, entrevistas u obituarios son textos aptos para todos los públicos, y en ellos Manrique ejerce su habitual tendencia al guiño cómplice, recurso que a veces toma el camino de un protagonismo personal que revela el inevitable ego del crítico de rock.
Leer “Jinetes en la tormenta” es aprender. Aprender de música, de cultura y de periodismo. Imprescindible. 

Comentarios