Hollies

HOLLIES






 
The Hollies eran de Manchester, otra de las ciudades inglesas que a principios de los sesenta se impusieron a Londres en la creación de nuevos talentos musicales. Entre 1963 y 1970 The Hollies tuvieron más éxitos que todos los grupos ingleses (excluidos The Beatles, The Rolling Stones, The Kinks y Manfred Mann). Consiguieron acceder a las listas con el doble de singles que The Who, The Small Faces, The Animais, The Searchers y Dave Clark Five, y el triple que Yardbirds, Move y Troggs. Sin embargo, The Hollies nunca fueron legendarios: no dieron lugar a escándalos, no acuñaron modas y a menudo rehusaron aparecer en televisión. Su historia es la de una verdadera crónica musical, que comenzó en 1963 con la publicación de '(Ain't that) Just like me'. El grupo se formó en 1962 con la fusión de The Deltas y The Dolphins, y estaba compuesto por el cantante Allan Clarke (nacido el 15 de abril de 1942), el guitarrista Tony Hicks (nacido el 16 de diciembre de 1943), el bajista Eric Haydock (nacido el 3 febrero de 1943), el batería Bobby Elliott (nacido el 8 de diciembre de 1942) y el guitarrista y cantante Graham Nash (nacido el 2 de febrero de 1942).

En los setenta Nash emigraría a Estados Unidos para formar un supergrupo de folk-rock junto a Stephen Stills, David Crosby y Neil Young. Pero en 1963 el líder indiscutible de The Hollies era el cantante Allan Clarke: él fue quien consiguió un contrato con la Pharlophone y dirigió la grabación de '(Ain't that) Just like me'. El disco no fue un gran éxito, pero los dos siguientes, 'Searchin'' y 'Stay', ambos de 1963, señalaron el inicio del triunfo de The Hollies. En 1964, con 'Just one look' y 'Here I go again', The Hollies entraron en competición directa con The Beatles en la cabeza de las listas. El sonido de The Hollies era reconocible desde los primeros acordes de sus canciones: las armonías vocales creadas por Clarke y Nash eran inconfundibles, así como el elegante uso que hacían de instrumentos como el banjo y la guitarra acústica para sus particulares figuras rítmicas. Era la técnica que siguieron durante todo 1964 y 1965, y que les llevó a la cumbre con 'I'm alive'.

En esta canción también entraba en juego la voz de Tony Hicks, y las armonías vocales a trío constituyeron así el sello definitivo de la música de The Hollies. Pero en 1966 también llegó su primer paso en falso: su versión de 'If I needed someone', una canción de George Harrison incluida en el álbum 'Rubber soul' de The Beatles, fue duramente criticada por su propio autor, que acusó a la banda de haber grabado el tema "sin espíritu". Pero Graham Gouldman, futuro miembro de 1O CC, tenía preparada una canción que parecía escrita para The Hollies: 'Bus stop'. El single, editado el 17 de junio de 1966, se convirtió de súbito en un gran éxito en Inglaterra y EE.UU., gracias también a su particular estilo narrativo. Estilo que se repitió en la composición 'Stop, stop, stop', en la que el tema era subrayado por el sonido exótico del banjo de Hicks, y esta vez los autores fueron el propio Hicks, Clarke, y Nash, que iniciaron así una prolifica carrera como autores bajo el pseudónimo colectivo de L. Ransford.

En los primeros días de 1967 la música pop estaba cambiando rápidamente de dirección: siguiendo el ejemplo de The Beatles, muchos grupos ingleses y norteamericanos empezaron a realizar experimentaciones estilísticas, mientras que la escuela de Bob Dylan enseñaba un nuevo vocabulario a todos los autores en lo que respecta a las letras. La fórmula de los singles de tres minutos empezaba a ser insuficiente para aprovechar todas las nuevas ideas y los artistas rock se concentraron en la producción de álbumes. The Hollies, maestros en el arte de la canción breve, se encontraban apartados de un mercado que estaba cambiando, pero no querían renunciar al estilo que los había hecho famosos. Sin embargo, Graham Nash ya presionaba para que el grupo encontrase nuevos sonidos y letras más adecuadas al paso del tiempo. Precisamente fue Nash el que dirigió las grabaciones de los álbumes 'Evolution' y 'Butterfly', y escribió aquella obra maestra que es 'King Midas in reverse', una canción que se inicia con su voz en solitario acompañada por su guitarra, para continuar con un eficaz "crescendo" orquestal.

Ya no eran The Hollies tal como se dieron a conocer en un principio y el disco desconcertó al público. Por ese motivo el grupo decidió contra el parecer de Nash grabar un álbum de canciones de Bob Dylan, 'Hollies sing Dylan'. Era el año 1968, el mismo año en que Graham Nash abandonó The Hollies para fundar un supergrupo con Crosby, Stills y Young. Pero sus antiguos compañeros no se dieron por vencidos y, con Terry Sylvester reemplazando a Nash, siguieron conquistando las primeras posiciones de las listas hasta 1970. Con la nueva década Clarke también abandonó el grupo, sustituido por Mikael Rickfors. La carrera en solitario del fundador de The Hollies no tuvo éxito, así como tampoco lo tuvo la de sus ex compañeros: Rickfors era un sueco que hablaba con dificultad el inglés, y las canciones del entonces desconocido Bruce Springsteen (como 'If I were a priest') no bastaban para resolver la suerte de los míticos Hollies.

A fines de 1971 la historia de The Hollies parecía estar acabada. Habían coleccionado 22 singles de éxito en Inglaterra, todos publicados por Parlophone (una compañía de EMI). Sin embargo, en el mercado americano no habían tenido un éxito tan arrollador, probablemente por la escasa publicidad o porque The Hollies habían permanecido a la sombra de los grandes éxitos de The Rolling Stones; también incidió la mala distribución de sus discos, confiada a Imperial en vez de a la compañía americana de EMI, Capitol. La estrella del grupo parecía estar a punto de extinguirse definitivamente, pero en 1973 Allan Clarke regresó y, dos años después, el grupo consiguió llegar a los primeros puestos de las listas con una nueva composición de Springsteen: 'Sandy'. Pasaron los años y la reunión más importante de The Hollies tuvo lugar en 1983 cuando grabaron el álbum 'What goes around', en el que también participó Graham Nash.

El disco constituyó un nuevo éxito, y el grupo continuó durante todos los ochenta con una formación integrada por Clarke, Elliott, Hicks, Alan Coates y Steve Stroud (dos ex Buzz Fizz), con la ayuda del teclista Dennis Haines, proveniente de la banda de Gary Numan. A pesar de sus muchos grandes éxitos, hoy en día, The Hollies sólo tiene un pequeño grupo de seguidores entre los veteranos de la mítica era de los años sesenta. En realidad la banda no ha hecho mucho por renovar su sonido, satisfecha con el circuito de los pequeños clubs de Inglaterra. 




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